Ilustración conceptual de una silueta humana cuya voz se transforma en formas culturales y abstractas, representando el lenguaje como herramienta de transformación social.

“-Para qué existen, mamá, las palabras que no se dicen?”
(Galeano, 2004)

¿Cómo no impresionarse con la naturaleza humana siendo testigos de la evolución y del mundo que hemos construído hasta hoy día? La cotidianidad pareciera que a veces nos sumerge en una ceguera constante donde damos por sentadas un montón de cosas, como si vinieran de la nada, ignorando que cada uno de los elementos que nos rodea, hasta el menos pensado, tiene una historia y una razón. En ese sentido, a continuación estaremos reflexionando sobre el lenguaje como herramienta de transformación social y no solo como una capacidad que define al ser humano, sino también como recurso que puede ser usado tanto con fines de manipulación como de liberación.

¿Qué es el lenguaje?

En primer lugar podemos decir que el lenguaje puede ser entendido como un sistema de signos que se utilizan para expresar el pensamiento, comunicar y transmitir significados (Ferdinand De Saussure, 2002). Cabe destacar que esta capacidad no es inherente al ser humano, sino que ha sido a lo largo de millones de años de evolución que fuimos capaces de desarrollarla y con el paso del tiempo se ha ido adaptando y especializando cada vez más (Harris & Marvin Harris, 1995).

Entendiendo el lenguaje de esta manera, puede decirse que una de las capacidades del mismo es construir realidades. Pero ¿qué quiere decir esto? Quiere decir que la lengua no es solamente un canal para expresar ideas, pensamientos y sentimientos, sino que es a través de ella que construimos nuestra realidad; todo aquello que está fuera de nuestra lengua simplemente no existe: “…el lenguaje es capaz de darnos una traducción de eso que llamamos realidad, un tratamiento falsado que camufla unos aspectos y realza otros” (Gómez & Universidad Católica de Murcia, n.d.).

El lenguaje es político

Sabido esto, vale la pena decir que la lengua no es neutral, sino que más bien se adapta a las ideas y creencias de cada cultura. Por supuesto, esto tiene una serie de implicaciones. El mundo en el que vivimos hoy es un mundo globalizado, donde la información se difunde en la inmediatez y es capaz de llegar a casi todos los rincones del mundo. Este flujo constante de datos no solo conecta, sino que también ha impulsado la difusión de una forma particular de ver el mundo: la del pensamiento occidental.

A través de los medios de comunicación —y especialmente de las redes sociales— se amplifican ideas, se fijan estándares y se moldean percepciones sobre lo que es correcto o incorrecto, bello o feo, deseable o indeseable. Todo ello contribuye a la consolidación de un modelo único de pensamiento que tiende a homogeneizar las culturas y a poner en riesgo la diversidad (Wallerstein, 2006). Existen múltiples ejemplos que hoy en día nos demuestran cómo la lengua puede ser utilizada como una herramienta realmente poderosa para la transformación social, ya sea para estimular movimientos sociales o, por el contrario, acabar con ellos.

América Latina: palabras que crean mundos

El panorama político en América Latina es un gran reflejo de cómo se mide de manera minuciosa el uso de cada palabra, ya sea para generar sentimientos de unidad y comunidad o para lo contrario. En el caso de Venezuela, por ejemplo, puede visualizarse que a partir de la Constitución de 1999 el país comienza a identificarse como un territorio “multiétnico y pluricultural” (Asamblea Nacional Constituyente, 1999), generando así por primera vez en la historia una categoría que busca dar nombre a las más de 50 comunidades indígenas que existen en el territorio venezolano y que antes de este momento habían sido ignoradas. Como se dijo anteriormente: lo que está fuera del lenguaje, no existe.

En Bolivia, la Constitución de 2009 introdujo expresiones como “Estado Plurinacional”, “autonomía indígena” y “descolonización”; términos que más allá de generar una transformación en el marco político y jurídico, trascienden a múltiples esferas sociales, generando un cambio en la consciencia de la población (Morales & Pueblo Boliviano, 2009). El mismo ejemplo podemos verlo en Ecuador con el uso de la noción “sumak kawsay”, que significa “buen vivir”, y que a partir de una alternativa discursiva fue capaz de sentar las bases para el desarrollo de políticas públicas orientadas al bienestar comunitario (Walsh, 2009).

Este tipo de reconocimiento discursivo también se conecta con procesos más amplios donde la cultura y los saberes ancestrales juegan un papel central en la organización social y económica, como exploramos en nuestro análisis sobre la relación entre cultura ancestral y economía local.

En el caso venezolano, estas transformaciones discursivas tuvieron implicaciones concretas. Nombrar explícitamente a las comunidades indígenas en la Constitución de 1999 significó reconocer por primera vez a una población que antes no era considerada como “sujeto” dentro del territorio. También implicó el reconocimiento de sus territorios, aún en disputa, así como de sus culturas y tradiciones. Sin embargo, este cambio generó una serie de compromisos estatales que no han sido plenamente ejecutados, creando un vacío entre el discurso constitucional y las acciones reales. Más que provocar resentimiento en otros sectores sociales, el desafío principal ha sido precisamente esa distancia entre lo prometido y lo llevado a cabo.

Nombrar es un acto político

No son pocos los ejemplos que demuestran cómo un simple cambio en el lenguaje puede transformar por completo la manera en que entendemos y enfrentamos determinadas realidades sociales. En muchos casos, movimientos y problemáticas que durante décadas, o incluso siglos, fueron ignoradas, minimizadas o directamente silenciadas han logrado adquirir visibilidad pública gracias a la incorporación de nuevas categorías, conceptos y marcos discursivos en el debate político.

Los estudios latinoamericanos han mostrado cómo los movimientos indígenas, feministas, afrodescendientes, LGBTQ+ y ambientales han utilizado nuevas formas de lenguaje para disputar sentidos, redefinir identidades y exigir derechos. El acto de nombrar es, en sí mismo, profundamente político: permite delimitar un fenómeno, volverlo comprensible y, por lo tanto, discutible y accionable (Butler, 1997).

Conclusión: el lenguaje como herramienta de transformación social

En definitiva, el lenguaje funciona no solo como un medio para comunicar ideas, sino como un instrumento de lucha, un mecanismo de reconocimiento y un catalizador de cambio capaz de modificar políticas, sensibilidades y estructuras sociales. Usar el lenguaje para incluir estas realidades históricamente negadas en la agenda pública y en la conciencia colectiva es, sin duda, uno de los recursos políticos más poderosos de nuestro tiempo. Así, podemos ver claramente cómo el lenguaje como herramienta de transformación social sigue siendo fundamental para comprender los procesos de cambio en América Latina.

Bibliografía

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Butler, J. (1997). Excitable speech: A Politics of the Performative. Psychology Press.

Emmerich, N. (2014). Los medios de comunicación y el uso político del lenguaje. Instituto De Altos Estudios Nacionales De Quito.

Ferdinand De Saussure, Curso De Linguistico General : Ferdinand de Saussure : Free Download, Borrow, and Streaming : Internet Archive. (2002). Internet Archive. https://archive.org/details/ferdinand-de-saussure-curso-de-linguistico-general/page/7/mode/2up

Freire, P. (1971). Pedagogía del oprimido (Siglo XXI Editores).

Galeano, E. (2004). Bocas del tiempo (Olga Abásolo, Ed.; 1ra. ed., p. 360) [Narrativa; Print]. Catálogos S.R.L. https://resistir.info/livros/galeano_bocas.pdf

Gómez, J. P. & Universidad Católica de Murcia. (n.d.). Lenguaje, creación y realidad. http://bocc.ufp.pt/pag/gomez-juan-lenguaje-creacion-y-realidad.pdf

Harris, M. & Marvin Harris. (1995). Nuestra especie. In Gonzalo Gil, Joaquín Calvo, & Isabel Heimann (Trans.), Alianza Editorial (Third). https://www.alianzaeditorial.es

Morales, A. & Pueblo Boliviano. (2009). Constitución Política del Estado (CPE). In Constitución Política Del Estado (CPE) [Report]. https://www.oas.org/dil/esp/Constitucion_Bolivia.pdf

Wallerstein, I. Análisis de sistemas Mundo Una introducción [2006] : I. Wallerstein : Free download, borrow, and streaming : Internet Archive. (2006). Internet Archive. https://archive.org/details/wallerstein-i.-analisis-de-sistemas-mundo-una-introduccion-2006

Walsh, C. (2009). Interculturalidad, estado, sociedad. https://repositoriointerculturalidad.ec/jspui/handle/123456789/37951