Mujeres latinoamericanas trabajando artesanías en un mercado local, representando la conexión entre cultura ancestral y economía local.

“Recuperar la economía local es un acto de resistencia cultural.”

Néstor García Canclini, Culturas híbridas (1990)

No son pocos los ejemplos que se pueden conocer tanto en Latinoamérica como alrededor del mundo entero donde las comunidades se apropian de los símbolos, prácticas, tradiciones y demás elementos culturales propios generando así un fuerte sentido de pertenencia entre otros beneficios que incluso pudieran llegar a ser económicos. Como mostramos en nuestro análisis sobre crisis democrática en América Latina, la autonomía comunitaria surge cuando las comunidades retoman el control de sus propios recursos y narrativas. En muchos de estos casos, la cultura ancestral y economía local se entrelazan, demostrando que preservar la identidad cultural también puede impulsar nuevas formas de desarrollo comunitario.

No es un secreto que actualmente vivimos en un mundo globalizado y que una de las características principales de este proceso es una homogeneización irremediable en donde cada vez más personas nos encontramos unos con otros en el mundo virtual y donde la hegemonía de los valores occidentales se hace cada vez más fuerte.

“La presión hegemónica ejercida por Occidente sobre las regiones periféricas es incesante;(…) el auge de las tecnologías de la Información y Comunicación, la expansión masiva del internet y el nacimiento de las redes sociales, han acelerado sus procesos, mutando a niveles que demandan la homogeneización cultural y la explotación planetaria.” (Roncal et al., 2022. pág. 174).

En este sentido los valores, tradiciones, prácticas y símbolos locales se ven directamente afectados en una batalla desequilibrada y van quedando relegados, menospreciados y en muchas ocasiones sustituídos, generando así una especie de muerte lenta para la diversidad y pluralidad de la vida humana, así mismo como la falta de identidad y reconocimiento de nosotros mismos en los espacios que habitamos. Sin embargo, frente a esta tendencia global, muchas comunidades han respondido reforzando su identidad y recuperando prácticas que fortalecen su autonomía cultural y económica.

Cultura ancestral y economía local: identidad que genera desarrollo

La relación entre cultura, identidad y desarrollo económico revela que las tradiciones no solo se preservan: también generan valor y autonomía para las comunidades.

La cultura como entramado de significados

Siguiendo al antropólogo estadounidense Geertz, C. (2003) la cultura se define como un entramado de significados, como una especie de red que todos tejemos y que a su misma vez define nuestra acción en el mundo. Este entramado se refiere a las prácticas, significados y símbolos que creamos y reproducimos en nuestra vida y que no solo nos definen a nosotros mismos si no a todos aquellos con quienes los practicamos. Estos elementos con los que tejemos esta “red” podemos encontrarlos en nuestras cotidianidades y muy a menudo pasan desapercibidos.

El hecho de vestirnos en la manera en que lo hacemos, el transporte que utilizamos para ir a la escuela o al trabajo, la comida que preparamos, la relación con nuestros familiares, entre muchísimas otras cosas más; responde a una trayectoria histórica y geográfica que nos caracteriza. Sabido esto, entendemos que muchas de las cosas que parecen insignificantes, terminan siendo elementos claves para la identidad no solamente de una persona sino también de una comunidad, y es el reconocimiento y la pertenencia de estos valores los que mantienen el sentido de arraigo y por ende el cuidado de los territorios. Este reconocimiento cultural no solo preserva la memoria colectiva, sino que también se convierte en una herramienta práctica para el desarrollo sostenible de las comunidades.

Ejemplos de resiliencia cultural y económica

Como se mencionó al principio, no son pocas las comunidades que hoy en día se han hecho conscientes del valor de sus tradiciones, tanto para la educación de las generaciones más pequeñas sino también para el propio mantenimiento y beneficio de la comunidad. En relación a esto el turismo ha significado un recurso inigualable en lo que se refiere a la exaltación de los valores locales y el beneficio económico a través de este y a continuación encontraremos algunos ejemplos:

En el artículo de Amador et al. (2018), titulado: “Economía social, comunalidad: orientación teórica para el turismo rural, como alternativa de desarrollo”, se plantea como el turismo rural puede ser el motor de una economía donde no solo se busca valorar las prácticas y tradiciones sino implementar un modelo de desarrollo en el que las “…se manifiestan las formas de organización comunitaria a través del trabajo, del ejercicio, poder y de las manifestaciones culturales orientadas al logro de fines colectivo” (pág. 1645). Esta investigación se hace pensando en las comunidades rurales e indígenas de México. Este modelo demuestra que la organización comunitaria puede generar crecimiento económico sin depender de estructuras externas, fortaleciendo la autodeterminación local.

Otro ejemplo super valioso lo podemos encontrar en Ecuador con las mujeres indígenas kichwas y su emprendimiento Warmikuna NATABUELA, quienes al encontrarse atravesando por una crisis durante la pandemia por el COVID-19, siguiendo los preceptos de su cultura y tradiciones religiosas reactivaron actividades agrícolas fundamentales para la comunidad (Guzmán et al., 2023). El resultado fue más que una recuperación económica: se reactivó la vida comunitaria y se reafirmó el papel de las mujeres como guardianas de la identidad cultural.

Así mismo podemos observar el caso de las Mariposas Libres, un colectivo de mujeres organizadas de la comunidad Garífuna quienes se ubican entre Honduras y Belice. Estas mujeres además de organizarse para combatir injusticias sociales y de género dentro de sus propias comunidades han rescatado muchos de los valores y prácticas ancestrales de su comunidad para desarrollar proyectos económicos también relacionados con la agricultura y el turismo (Garifuna Work to Secure Food Sovereignty in Belize, 2023). Su labor demuestra cómo la reivindicación cultural puede ser una estrategia concreta de resistencia económica y empoderamiento social.

Conclusión: la cultura como camino hacia la autonomía

En conclusión, se puede decir que los elementos que se forman a partir de la constante interacción con los otros y con el entorno son estos que de muchas maneras nos representan y a través de los cuales nos comunicamos, tomar consciencia de esto no solo nos permitirá desarrollarnos como individuos y comunidades autónomas sino que también pueden conducirnos por el camino de la economía comunitaria y sustentable. Dicho de otra manera: cuando se protege la identidad cultural, también se fortalecen las oportunidades de la cultura ancestral y economía local.

Estos ejemplos evidencian que la cultura no solo es herencia, sino una fuerza activa capaz de transformar realidades sociales, sostener economías locales y construir autonomía frente a los procesos de homogeneización global.

Bibliografía

Amador, C. F., Villarreal, L. Z., Jiménez, G. C., & Martínez, E. E. V. (2018). Economía social, comunalidad: orientación teórica para el turismo rural, como alternativa de desarrollo. Revista Mexicana De Ciencias Agrícolas, 9, 1645–1658. https://doi.org/10.29312/remexca.v0i9.1054

García Canclini, N. (1990). Culturas híbridas: Estrategias para entrar y salir de la modernidad. México: Grijalbo. Disponible en: https://archive.org/details/culturashibridas00garc

Geertz, C. (2003). La interpretación de las culturas (A. L. Bixio, Trad.). Editorial Gedisa. https://www.gedisa.com

Guzmán, M. A., Almeida, S., Caguana, A. R., & Kowii, A. (2023). Economía comunitaria y circular, conocimiento ancestral andino: Caso Warmikuna NATABUELA. Estudios de la Gestión: Revista Internacional de Administración, 14, 127–153. https://doi.org/10.32719/25506641.2023.14.4

Malcolm-Mckay, C. (2023, February 28). Garifuna work to secure food sovereignty in Belize. Cultural Survival. https://www.culturalsurvival.org/news/garifuna-work-secure-food-sovereignty-belize

Roncal, M. F. Q., Aguirre, A. G. V., & Obando-Peralta, E. C. (2022). De la globalización hegemónica occidental a las sociedades sustentables: Desafíos para el cambio social. Zenodo. https://doi.org/10.5281/zenodo.6755173