La fiesta de San Jerónimo y el folclore nicaragüense
La fiesta de San Jerónimo en Masaya ha caracterizado durante mucho tiempo el folclore nicaragüense. Sin embargo, su idiosincrasia ha influido profundamente en comunidades indígenas como Sutiaba, lo que lleva a la conclusión de que los rituales que se realizan durante la celebración también sirven para construir la solidaridad social y, al mismo tiempo, reforzar la adhesión a la Iglesia Católica.
Duración y organización de la fiesta de San Jerónimo
La celebración dura aproximadamente tres meses, lo que la convierte en la fiesta más larga de Nicaragua. Durante este período se realizan tres procesiones en las que los peañeros llevan una imagen del santo patrón. Estas procesiones combinan elementos del período colonial español con rituales de origen indígena.
El “descenso” y los rituales en Sutiaba
La fiesta comienza a finales de septiembre con el llamado “descenso”. En este evento, los peañeros bajan la imagen del altar ubicado en la Catedral de la Asunción de María y la trasladan por las calles al ritmo de la danza, los chicheros y el licor. El recorrido culmina en la Iglesia de Sutiaba, donde se realizan danzas en homenaje a divinidades indígenas.
Después de pasar la noche en Sutiaba, la imagen es devuelta a su lugar original. No obstante, la celebración no concluye con este acto, ya que los habitantes continúan rezando y realizando rituales en nombre de San Jerónimo durante los meses restantes.
Solidaridad social y continuidad cultural
Los sutiabanos celebran este festival con rituales intensos y un notable celo religioso, lo que contribuye a la creación de un fuerte sentido de solidaridad social que se transmite de generación en generación. De este modo, el pasado se entrelaza con el presente, formando un contexto de unión social distintiva. Como cultura mestiza, Sutiaba ha logrado conservar numerosas instituciones indígenas, a pesar del impacto histórico de la colonización.
Sincretismo religioso en América Latina
El sincretismo religioso latinoamericano está definido por la expropiación de símbolos, la influencia del derecho canónico de la Iglesia Católica y las instituciones sociales surgidas de la conquista europea. Este proceso ha permitido a la red religioso-cultural hispanoamericana desarrollar recursos simbólicos propios que articulan lo indígena y lo católico.
Según Alvarado (1995), el sincretismo religioso latinoamericano posibilita la noción de trascendencia, entendida como la creencia de que el poder y la existencia de Dios superan el mundo material. Esta noción se proyecta en las expresiones concretas de la identidad cultural, especialmente en las formas e íconos religiosos.
Símbolos, resistencia e identidad colectiva
La representación simbólica preserva una resistencia movilizadora, particularmente en rituales que fomentan la celebración y la espiritualidad. Históricamente, los símbolos han contribuido a la creación de nuevas realidades, espacios de conexión generacional, así como danzas y vestimentas que otorgan a la fiesta y a la ciudad de Sutiaba un carácter distintivo.
Diversos historiadores coinciden en que los elementos indígenas han influido profundamente en la población local. La imagen de San Jerónimo no solo se considera un símbolo de resistencia, sino también una figura sagrada que no juzga a los devotos por su condición social. Esta imagen ha inspirado a personas de barrios ricos y marginales a conmemorar la festividad cada año, consolidándola como un rasgo central de la identidad cultural de Sutiaba.
Religiosidad popular y cohesión social
La ferviente creencia en San Jerónimo se debe, en parte, a la influencia que su imagen y su tradición religiosa han ejercido a lo largo del tiempo en la comunidad indígena. Por ello, la celebración va más allá de una ceremonia religiosa que requiere un esfuerzo comunitario. Se trata de una manifestación ligada a las relaciones sociales, capaz de generar tanto cohesión social como conflicto, al crear espacios de unanimidad en torno a la imaginería colectiva y una sensación compartida de fuerza.
Esta fiesta constituye una de las múltiples expresiones de la religiosidad popular presentes en América Latina y en el mundo católico nicaragüense. En ellas persisten elementos de sincretismo religioso en comunidades indígenas que, en muchos casos, resisten la modernidad al mantener vivas sus tradiciones y creencias.
Nota editorial: Las secciones de Lecturas complementarias y Lecturas recomendadas se han añadido con fines de contextualización y navegación. Estas referencias no forman parte del contenido original de la autora.
Sutiaba, León flickr foto por Cosabuena compartido bajo licencia Creative Commons (CC BY 2.0)
Referencias:
Alvarado Borgoño, M. (1995). Sincretismo religioso latinoamericano y pensamiento católico: la ciencia social como constructora de una interpretación polifónica. Santiago: Universidad Católica Blas Cañas. https://ixtheo.de/Record/1629427675
Lecturas complementarias (nota editorial)
Los siguientes trabajos se incluyen como referencias contextuales para profundizar en los temas de religiosidad popular, ritual y cohesión social abordados en el artículo. Estas fuentes no formaron parte del marco teórico original de la autora, sino que se presentan como una nota editorial con fines de contextualización académica.
- Émile Durkheim (1912). Las formas elementales de la vida religiosa.
Obra clásica que analiza cómo los rituales religiosos contribuyen a la formación de la solidaridad social y la identidad colectiva, proporcionando un marco general para comprender celebraciones rituales como mecanismos de cohesión social. - Victor Turner (1969). The Ritual Process: Structure and Anti-Structure.
Introduce los conceptos de liminalidad y communitas, útiles para interpretar procesiones y ciclos rituales prolongados que refuerzan la integración social más allá de la vida cotidiana. - Manuel Marzal (2002). Tierra encantada: Tratado de antropología religiosa de América Latina.
Análisis clave de la religiosidad popular y el sincretismo religioso en América Latina desde una perspectiva antropológica comparada, con atención a la persistencia de prácticas indígenas y su articulación histórica con el catolicismo.
Lecturas recomendadas (nota editorial)
Para ampliar el contexto sobre la religiosidad popular, el sincretismo cultural y la construcción de la cohesión social en comunidades latinoamericanas, puede resultar útil consultar los siguientes artículos publicados por Suru:
- Cultura ancestral y economía local — Un análisis de cómo las prácticas culturales heredadas influyen en la organización social y económica de las comunidades, reforzando identidades colectivas y formas de cooperación local.
- Lenguaje como herramienta de transformación social — Una reflexión sobre el papel del lenguaje, los símbolos y los significados compartidos en la transmisión cultural y la transformación de las relaciones sociales.
- La cohesión social: identificar los problemas sociales entre países de América Latina — Un enfoque comparativo sobre la cohesión social como elemento clave para comprender dinámicas de integración, conflicto y solidaridad en la región.
