Ilustración editorial que representa la relación entre religión y política en Brasil, con una iglesia y edificios gubernamentales separados por luz y sombra.

Religión y política en Brasil: fe, poder y polarización

En Brasil, desde hace tiempo la autoridad religiosa ya no se ejerce únicamente desde el púlpito. Aunque la Constitución consagra un Estado laico, líderes de distintas confesiones utilizan los espacios de fe como templos, cultos, redes sociales y medios propios para respaldar candidaturas, influir en el debate público y proyectar posiciones políticas.

En ese proceso, los discursos morales se fusionan con agendas partidarias. Así, se movilizan en defensa de lo que se presenta como valores “tradicionales”, sintetizados en consignas como “Dios y familia”. Sin embargo, esta presencia de la religión en la esfera pública no genera el mismo nivel de resistencia en todos los casos.

Mientras los discursos alineados con agendas conservadoras suelen ser naturalizados, tolerados o incluso celebrados por sectores políticos y mediáticos, otras expresiones religiosas son tratadas de forma distinta. En particular, aquellas que cuestionan políticas estatales, denuncian desigualdades o interpelan al poder son rápidamente señaladas como una violación del principio de laicidad.

El caso de Júlio Lancelotti y el activismo religioso

Ese es el caso de Júlio Lancelotti, sacerdote católico de 77 años que desarrolla una intensa labor social con personas en situación de vulnerabilidad, especialmente con quienes viven en las calles de São Paulo. Dirige la Pastoral do Povo de Rua (Pastoral del Pueblo de la Calle) desde 1993.

No obstante, fue durante la pandemia de Covid-19 cuando su figura ganó mayor visibilidad. Aun perteneciendo al grupo de riesgo, distribuía diariamente mascarillas, desayunos para unas 500 personas y mantas durante las noches frías. Además de la asistencia directa, mediaba en conflictos, ayudaba a registrar a personas para acceder a auxilios de emergencia y realizaba transmisiones virtuales que alcanzaban a miles de seguidores.

Desde la década de 1990, su actuación ha sido blanco de críticas. Por un lado, algunos detractores califican su trabajo de asistencialismo. Por otro, se le cuestiona por la defensa explícita de causas progresistas, como los derechos de la población palestina, de personas trans y de otros colectivos vulnerables.

Restricciones e Iglesia Católica en São Paulo

A comienzos de diciembre de 2025, la Arquidiócesis de São Paulo impuso restricciones a Lancelotti. Entre ellas, se incluyó la suspensión de las transmisiones en vivo de sus misas y el uso de redes sociales. La medida se produjo tras acusaciones que posteriormente fueron consideradas infundadas por investigaciones judiciales.

El cardenal y arzobispo de São Paulo, Dom Odilo Scherer, afirmó que la decisión buscaba “protegerlo” de las polémicas y evitar un eventual alejamiento de la parroquia, según relató el propio sacerdote (Folha de S. Paulo, 2025). En declaraciones oficiales, la Arquidiócesis describió las restricciones como un “período de recogimiento temporal” y evitó detallar los motivos específicos.

Asimismo, señaló que las cuestiones tratadas pertenecen al ámbito interno de la Iglesia. Por ello, declinó comentar eventuales presiones externas, como las críticas de políticos conservadores o del Movimiento Brasil Libre (MBL). Lancelotti, por su parte, afirmó que acató plenamente la decisión y negó rumores sobre un traslado inmediato de su parroquia en el barrio de Mooca (Folha de S. Paulo, 2025).

Dobles estándares en el uso público de la fe

Al mismo tiempo, figuras católicas con fuerte presencia digital y posiciones conservadoras continúan activas en redes sociales sin restricciones. Un ejemplo es el fraile Gilson, con vínculos públicos con el bolsonarismo.

Esta situación ha sido señalada por analistas y observadores religiosos como un posible doble rasero dentro de la propia Iglesia Católica.

En paralelo, pastores evangélicos con mandatos parlamentarios suelen recibir respaldo institucional en temas como exenciones fiscales y libertad religiosa. Esta asimetría sugiere una protección selectiva de las expresiones religiosas ideológicamente alineadas con el poder político.

Teología de la Liberación y poder político

El bloque evangélico promueve además agendas conservadoras, como la oposición al aborto y a la llamada “ideología de género”. En estas cuestiones, suele contar con el apoyo ocasional de aliados católicos.

No existen, en cambio, registros de una defensa similar en el caso de Lancelotti. Sus posiciones dialogan con la Teología de la Liberación, una corriente teológica latinoamericana históricamente asociada a la denuncia de las desigualdades estructurales y a la opción preferencial por los pobres (Boff, 2007).

Conservadurismo religioso y politización selectiva

El teólogo, pastor, historiador y politólogo Zé Barbosa Junior, en entrevista con el Instituto Suru, explica que los discursos religiosos alineados con agendas conservadoras suelen percibirse como “naturales”. En cambio, las expresiones críticas del poder son rápidamente acusadas de politización (Barbosa Junior, comunicación personal, enero de 2026).

“El conservadurismo religioso en Brasil opera como una ideología naturalizada del statu quo”, señala. “Se confunde con la moral dominante, con la lógica del mercado y con los intereses de las élites. Por eso se presenta como ‘fe pura’, cuando en realidad es profundamente político”.

Para Barbosa, la reacción contra figuras como Lancelotti aparece cuando la caridad deja de ser tolerada como un gesto asistencial y pasa a convertirse en una denuncia implícita de las estructuras que producen exclusión (Barbosa Junior, comunicación personal, enero de 2026). “Cuando el cuidado de los más pobres expone el fracaso de las políticas públicas y cuestiona la forma en que la sociedad organiza la desigualdad, deja de ser neutral y se vuelve incómodo para el poder”, afirma.

Redes sociales, polarización y elecciones en Brasil

La polarización creciente refuerza este escenario. Además, se acelera porque las redes sociales rompieron el monopolio histórico de la mediación institucional del discurso religioso. Hoy, sacerdotes y pastores que trabajan con comunidades marginadas se comunican directamente con la sociedad, sin pasar por los filtros eclesiásticos. Esto desplaza el eje del poder simbólico (Barbosa Junior, comunicación personal, enero de 2026).

En el plano institucional, católicos de perfil progresista reciben ataques de sectores evangélicos conservadores cercanos a la derecha. Mientras tanto, el catolicismo más tradicional gana visibilidad dentro de alianzas como el Frente Parlamentario Evangélico del Congreso Nacional. Este bloque reúne alrededor de 219 de los 513 diputados y 26 de los 81 senadores.

En paralelo, el Frente Parlamentario Apostólico Católico Romano, constituido oficialmente en 2023, cuenta con cerca de 194 diputados federales. Recientemente, ambas estructuras avanzaron en una articulación conjunta: la creación de la Bancada Cristiana, aprobada por vía de urgencia en octubre de 2025. Su objetivo es sumar fuerzas y obtener voz y voto en el colegio de líderes, ampliando así la influencia de los parlamentarios cristianos en las agendas de costumbres y en las prioridades legislativas (Miranda, 2025).

Religión, poder y democracia en Brasil

En este contexto de creciente activismo religioso en Brasil, de cara a las elecciones de 2026, el caso de Lancelotti expone no solo tensiones internas en la Iglesia. También muestra cómo se redefine de manera desigual la frontera entre religión y política en Brasil.

Así lo resume Zé Barbosa Junior, citando a Dom Hélder Câmara:

“Cuando doy de comer a los pobres, me llaman santo; cuando pregunto por qué son pobres, me llaman comunista”.

La fe es tolerada mientras no cuestione el orden social. Cuando lo hace, pasa a ser percibida como una amenaza.

Lecturas recomendadas

Para ampliar perspectivas sobre la relación entre religión, poder político y polarización social en América Latina, así como sobre los marcos discursivos e institucionales que estructuran estos debates, los lectores también pueden consultar:

Referencias

Barbosa Junior, Z. (2026, enero). Entrevista con el Instituto Suru [Comunicación personal].

Boff, L. (2007). La teología de la liberación: perspectivas. Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, 49(200), 87–104. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-25032007000300002

Folha de S. Paulo. (2025, diciembre). Arzobispo de São Paulo prohíbe a sacerdote popular transmitir misas y le ordena salir de las redes sociales. https://www1.folha.uol.com.br/internacional/es/brasil/2025/12/arzobispo-de-sao-paulo-prohibe-a-sacerdote-pop-transmitir-misas-y-le-ordena-salir-de-las-redes-sociales.shtml

Miranda, T. (2025, octubre). Deputados aprovam urgência para projeto que cria a Bancada Cristã da Câmara. Agência Câmara de Notícias. https://www.camara.leg.br/noticias/1214915-deputados-aprovam-urgencia-para-projeto-que-cria-a-bancada-crista-da-camara

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