Personas transitando una calle urbana en América Latina, utilizando transporte informal y soluciones improvisadas para la vida cotidiana.

“La verdad es más extraña que la ficción.”
— Mark Twain (1897)

La pérdida del asombro frente a lo extraordinario

Entre los matices de la cotidianidad, la sorpresa y el asombro suelen irse desdibujando frente a situaciones que, en otros contextos, podrían percibirse como completamente fuera de norma. En este sentido, la resiliencia cotidiana en América Latina se expresa de manera particularmente visible. Por distintos motivos, son incontables las circunstancias que trazan caminos para resolver problemas a través de la improvisación, el ingenio y, por supuesto, el apoyo mutuo.

No resulta sorprendente caminar por la calle y ver a cuatro personas transportándose en una sola motocicleta. Tampoco lo es observar a mujeres, por más delgadas que parezcan, cargando inmensos recipientes de agua y subiendo escaleras, ni ver un automóvil de los años ochenta aún en funcionamiento y puesto en venta. Así transcurre el día a día en múltiples localidades: en zonas urbanas y desarrolladas, así como en áreas rurales y periféricas, en mayor o menor medida. Nadie ha quedado completamente exento de estas realidades que configuran la vida cotidiana en contextos de crisis.

La creatividad cotidiana como estrategia de supervivencia

En un contexto de constantes crisis políticas, económicas y sociales, las personas no solo buscan sobrevivir. A través de procesos complejos, van transformando y reconfigurando sus prácticas: se reestructuran las normas sociales y surgen acuerdos informales que sostienen la vida cotidiana. Lo que a primera vista puede percibirse como caos no lo es necesariamente; estas formas de adaptación cotidiana en América Latina adquieren sentido en la medida en que representan soluciones concretas a problemas específicos (Weber, 2023).

Más allá de una sucesión de acontecimientos desfavorables, en América Latina existe una crisis estructural profunda y de larga data, que va mucho más allá de la formulación de políticas públicas o del presupuesto del presidente de turno (Delgado, 2020). Es el enfrentamiento constante con estas limitaciones lo que abre espacio a la interacción de las comunidades con la resiliencia como práctica cotidiana y como forma de organización social.

Existen múltiples definiciones de resiliencia. Desde la perspectiva de Torres Lima et al. (2021):

“La resiliencia en un contexto socioecológico consiste esencialmente en la capacidad de recuperarse de una perturbación. Complementariamente, este concepto se refiere a la transformabilidad, entendida como la capacidad de crear un sistema fundamentalmente nuevo cuando las estructuras ecológicas, económicas o sociales hacen que el sistema existente sea insostenible”.

Resiliencia cotidiana en América Latina: resolver lo urgente cuando lo institucional no alcanza

Si bien un territorio resiliente puede mostrar rasgos virtuosos, estas capacidades suelen surgir como respuestas adaptativas a situaciones adversas generadas por el funcionamiento limitado o poco confiable de las instituciones públicas. Ante este escenario, las personas se ven en la necesidad de recurrir a los recursos disponibles para generar alternativas que les permitan continuar con sus vidas, aun cuando estas no siempre sean las más seguras o apropiadas. En este sentido, la relación entre instituciones e informalidad en América Latina se vuelve central para comprender estas dinámicas.

Cuando las instituciones encargadas de garantizar el orden social carecen de la capacidad, coordinación o credibilidad necesarias para asegurar recursos y servicios básicos, se produce una ruptura en las bases de la vida social. Esta situación incrementa la vulnerabilidad, la precariedad y la pobreza, incluso en contextos donde el Estado mantiene una presencia formal significativa (Preciado Ramírez et al., 2024).

Cuando estas condiciones dejan de ser excepcionales y se prolongan en el tiempo, el caos deja de percibirse como crisis y pasa a formar parte de un nuevo estado considerado “normal”.

Como señalan Cuervo Rodríguez et al. (2007):

“De esta manera, la situación de vulnerabilidad se manifiesta en la forma en que nos posicionamos frente a las circunstancias que dinamizan nuestras relaciones y que permiten, a su vez, una nueva organización de estructuras, jerarquías, significados y dilemas”.

Resiliencia: adaptación, transformabilidad y supervivencia

Ver animales de campo transitando por las ciudades, acudir a canales en línea para reparar electrodomésticos o modificar la alimentación según los productos disponibles son solo algunos ejemplos de la astucia y la capacidad de adaptación que desarrollan las personas para enfrentar situaciones adversas. Estas prácticas, lejos de ser meramente anecdóticas, muestran cómo la resiliencia social en América Latina se manifiesta en la reorganización de la vida cotidiana cuando las condiciones habituales dejan de ser sostenibles.

En el contexto latinoamericano, lo improvisado se vuelve funcional, lo que antes parecía imposible se normaliza, y emergen nuevas formas de conocimiento práctico que permiten sostener la rutina. Prestar atención a estos elementos es, en última instancia, una forma de comprender cómo las sociedades resisten, se ajustan y continúan, incluso cuando todo parece estar en su contra.

Lecturas recomendadas

Para ampliar el análisis sobre la vida cotidiana, las prácticas sociales y las formas de adaptación que emergen en contextos de fragilidad institucional, pueden resultar de interés los siguientes artículos:

Referencias

Banco Interamericano de Desarrollo. (2022). Construyendo resiliencia: lecciones aprendidas en América Latina y el Caribe. https://doi.org/10.18235/0004061

Cuervo Rodríguez, J. J., De la Hortúa, Y. P., & Gil Chibuque, G. P. (2007). Comprensiones en torno a la resiliencia desde la política pública y textos de algunas organizaciones no gubernamentales con sede en Bogotá que trabajan con familias en situación de vulnerabilidad. Diversitas, 3(2).
https://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1794-99982007000200013

Delgado, R. G. M. (2020). Pobreza, desigualdad y vulnerabilidad en América Latina (2000–2020). Americanía: Revista de Estudios Latinoamericanos, (11), 56–90. https://doi.org/10.46661/americania.5200

Preciado Ramírez, J. D., Chamorro Quiñónez, J. G., Morán Villamarín, E. D., & Proaño González, E. A. (2024). Resiliencia económica en América Latina: proyecciones y tendencias en la superación de crisis y el camino hacia el desarrollo. Journal of Economic and Social Science Research, 4(4), 136–152.
https://doi.org/10.55813/gaea/jessr/v4/n4/138

Torres Lima, P., Torres Vega, P., & Castro Garza, G. (2021). Asentamientos informales y resiliencia comunitaria: itinerarios para su evaluación ante riesgos de desastres. Revista Ciudades, Estados y Política, 8(1), 129–146. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8961405

Vera-Bachmann, D. (2015). Resiliencia, pobreza y ruralidad. Revista Médica de Chile, 143(5), 677–678.
https://doi.org/10.4067/S0034-98872015000500018

Weber, M. M. (2023). The relationship between resilience and sustainability in the organizational context: a systematic review. Sustainability, 15(22), 15970.
https://doi.org/10.3390/su152215970