Resumen
Este artículo analiza la securitización de la migración en Chile como un proceso mediante el cual los flujos migratorios son construidos como una amenaza a la seguridad nacional. A partir del enfoque de la teoría de la securitización, se examina cómo este cambio discursivo ha permitido la expansión del rol de las Fuerzas Armadas en el control fronterizo y en tareas de seguridad interna. El caso chileno se sitúa dentro de una tendencia regional más amplia en América Latina, caracterizada por la creciente participación militar en funciones tradicionalmente civiles. El artículo evalúa las implicaciones institucionales de este proceso, incluyendo tensiones en materia de jurisdicción, gobernanza y derechos humanos.
Palabras clave: securitización de la migración en Chile; securitización; militarización; control fronterizo; Fuerzas Armadas; América Latina; seguridad nacional; gobernanza
Los flujos migratorios en América Latina han aumentado de manera significativa en los últimos años. La Organización Panamericana de la Salud ha señalado que la migración en la región se ha incrementado en un 225 % desde 2021, lo que refleja un fenómeno de crecimiento acelerado más que una tendencia estable. En respuesta, varios gobiernos han comenzado a enmarcar la migración no solo como un problema social o económico, sino también como un asunto de seguridad nacional.
Este giro ha facilitado la expansión del papel de las Fuerzas Armadas en el control fronterizo y la seguridad interna. Chile, bajo la administración de José Antonio Kast, representa uno de los ejemplos más claros de esta transformación reciente. Este artículo analiza la securitización de la migración en Chile a través del enfoque de este marco teórico, examinando cómo la migración se construye como una amenaza y cuáles son las consecuencias institucionales de ese proceso.
La idea de securitización
El término de securitización fue desarrollado en la Escuela de Copenhague de Barry Buzan, Ole Wæver y Jaap de Wilde y está mejor explicado en el texto Security: A new framework for análisis (1998), en el que se entiende que la seguridad no es solo un hecho objetivo, sino más bien un acto del habla, un concepto propuesto inicialmente por el filósofo John Austin, que significa que con las palabras se pueden construir o ejecutar acciones. En este caso es la seguridad la que se construye por medio del lenguaje.
Para estos autores, la securitización no es un estado objetivo, sino “un acto del habla mediante el cual un actor construye un asunto como una amenaza existencial inmediata para un objeto referente, lo cual debe ser aceptado por una audiencia relevante para legitimar el uso de medidas de emergencia” (Buzan, Wæver y de Wilde, 1998, pp. 23–26).
Securitización de la migración en Chile: contexto y enfoque
En este contexto, la securitización de la migración se presenta como un enfoque que permite respuestas centradas en el control, el uso de medidas extraordinarias y la vigilancia, además de incluir la participación de las Fuerzas Armadas en temas que antes eran civiles. Esta es una tendencia que se está observando en varios países de la región y Chile es uno de los ejemplos más recientes en lo que respecta a la incorporación del ejército.
En marzo de 2026, la frontera civil pasó a ser un escenario que se podría considerar marcial, pues, bajo la administración de José Antonio Kast, se ordenó el despliegue de aproximadamente 3,000 efectivos militares (Hinojosa, 2026), marcando un récord histórico de la fuerza castrense en democracia. A partir de este caso, la pregunta central es: ¿Hasta qué punto las políticas migratorias responden a las preocupaciones sobre seguridad o más bien redefinen la migración como una amenaza que justifica respuestas excepcionales, sin resolver las causas del fenómeno?
La nueva estrategia fronteriza de Chile y el papel de las Fuerzas Armadas
En Chile, el aumento sostenido de migrantes que ingresan por la frontera norte, especialmente por Colchane, ha llevado a que la administración de José Antonio Kast impulse una estrategia fronteriza llamada Plan Escudo Fronterizo. En esta estrategia, las Fuerzas Armadas tienen un papel protagónico, lo que marca un giro en el tema de la seguridad y el control.
De acuerdo con la información publicada en la página oficial del Gobierno de Chile, este plan contempla una serie de medidas, entre las que se encuentran las siguientes:
- Sistema de contención física y tecnológica, combinando muros/vallas de seguridad de 5 metros de altura, equipados con sensores de movimiento y vigilancia por drones.
- Zanjas de 3 metros de profundidad.
- Cercos perimetrales electrificados, con patrullaje constante de Fuerzas Armadas y Carabineros.
- Torres de vigilancia y radares térmicos.
- Drones autónomos con cámaras de reconocimiento facial, infrarrojos y térmicos, operando 24/7. (Gobierno de Chile, 2026)
En este contexto específico, el caso chileno ilustra claramente el proceso de securitización de la migración en Chile, en tanto que el fenómeno migratorio se redefine, por medio del discurso político y mediático, y se le considera como una amenaza a la seguridad nacional que justifica medidas excepcionales.
Así, la migración se desplaza del campo de la política ordinaria hacia un marco de gestión de crisis. Desde la teoría de la securitización, esto significa que el fenómeno no es parte de las políticas públicas en las que se habla de integración y derechos, sino de una situación urgente o un problema de control con ‘riesgos inmediatos’ para el Estado. La lógica que se sigue es la de contención, por medio del cierre de fronteras, vigilancia y expulsión, en lugar de regularizar, proteger derechos e integrar.
Desafíos actuales del Plan Escudo Fronterizo
Las estrategias que se buscan implementar en Chile traen consigo ciertos desafíos. Por ejemplo, un soldado está entrenado para el combate y la defensa nacional. Esto lleva a una zona gris o vacío institucional cuando el Estado le pide a los militares que ejecuten funciones que corresponden más con las labores de la policía, como los controles de identidad a civiles, entrevistas, lectura de los derechos y seguir un debido proceso (Dunlap, 1999).
Por otro lado, si un soldado comete un error en estas labores, ¿quién lo juzga? Un policía acude a la justicia civil y un soldado a la militar, pero en este contexto se genera un conflicto que puede crear un choque entre las jurisdicciones, en tanto que los militares son los que interactúan con los civiles (Pion-Berlin & Carreras, 2017).
No obstante, este despliegue es el reflejo de una tendencia más abierta que se impone en América Latina: la expansión militar en tareas que tradicionalmente han sido civiles, lo cual difumina los límites entre la seguridad interna y la defensa (Dunlap, 1999).
Contexto histórico de la militarización en la región
Todo el despliegue y la estrategia militar que hoy día se observa en Chile no es un hecho único y aislado, sino que se inserta en un fenómeno ya conocido en América Latina, a saber, la participación de las Fuerzas Armadas en labores que son de seguridad interna. Podría decirse que, desde finales del siglo XX, varias naciones ya estaban enfrentando amenazas no convencionales por medio de la milicia.
La llamada “guerra contra el narcotráfico” en México es un ejemplo que ilustra bien esta tendencia. Esto comenzó en el 2006 y consolidó el despliegue del ejército de forma permanente para atender tareas de seguridad pública (Pion-Berlin & Carreras, 2017; Tuttle, 2026). Asimismo, las operaciones militares en las favelas en Brasil, particularmente en el contexto de intervenciones de seguridad pública en Río de Janeiro (Rekow, 2016), también demuestran las intervenciones que se han realizado en entornos urbanos.
Recientemente, El Salvador implementó un “régimen de excepción” en marzo de 2022 que suspendió garantías constitucionales y amplió significativamente el uso de fuerzas de seguridad, incluyendo el despliegue de fuerzas militares en tareas de control interno. Esta política ha sido objeto de críticas debido a su incompatibilidad con estándares internacionales de derechos humanos y por los riesgos asociados a la suspensión prolongada de garantías fundamentales (Cárdenas-Gracia, 2024).
Esto muestra que la “securitización” de la política migratoria no es algo nuevo, sino que es parte de una tendencia regional de aumentar la militarización. En la mayoría de los casos, este militarismo impacta de manera significativa en la materia de derechos humanos.
El debate sobre la política
Estas políticas abren el debate sobre la efectividad y las implicaciones institucionales. Para el Gobierno de Chile, de esta forma se recupera el control del territorio y se responde rápidamente al problema de los flujos migratorios. Mientras tanto, también se observa que dichas estrategias no atienden las verdaderas causas de la migración. Pueden llegar a normalizar el uso de la fuerza en contextos civiles, con actores que no están preparados para cumplir estas funciones.
En todo caso, este modelo plantea interrogantes sobre el rol de los militares y el límite de su fuerza en las sociedades democráticas, así como en los posibles efectos a largo plazo en la distribución de funciones en un Estado y en la gobernanza misma.
Conclusión
El militarismo tradicional ha cambiado. Ahora, el enfoque que se aplica en Chile, por ejemplo, contra la migración irregular, se legitima a través de discursos de seguridad, se presenta como algo temporal que, al final, se convierte en algo permanente. Esta securitización refuerza la presencia militar en medio de las instituciones democráticas. En otras palabras, algunos gobiernos democráticos están ampliando el uso de las fuerzas militares con límites institucionales poco claros, reconfigurando así el papel del Estado civil y la noción de sociedad democrática.
Lecturas recomendadas
Para profundizar en el análisis de la securitización y la expansión del papel de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interna en América Latina, pueden resultar de interés los siguientes artículos:
- Estrategia de seguridad en México: 18 años después de la guerra contra el narcotráfico — Un análisis de la consolidación de la militarización como eje central de la política de seguridad en México, mostrando cómo el uso prolongado de las Fuerzas Armadas en tareas internas reconfigura las instituciones y plantea desafíos para la gobernanza democrática.
- Militarización en Brasil: seguridad pública y rol de las Fuerzas Armadas — Un examen del uso de fuerzas militares en contextos urbanos, particularmente en las favelas, y sus implicaciones para la relación entre seguridad interna y defensa en el caso brasileño.
- Violencia en América Latina: el caso de Brasil — Un análisis del vínculo entre violencia, políticas de seguridad y respuestas estatales en la región, proporcionando contexto adicional sobre las condiciones que suelen justificar la expansión del rol militar en tareas internas.
Referencias
Amnistía Internacional. (2025). Informe al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales: Chile. https://www.amnesty.org/es/wp-content/uploads/sites/4/2025/06/AMR2295322025SPANISH.pdf
Austin, J. L. (1962). How to do things with words. Oxford University Press.
Buzan, B., Wæver, O., y de Wilde, J. (1998). Security: A new framework for analysis. Lynne Rienner Publishers.
Cárdenas-Gracia, J. (2024). El régimen de excepción salvadoreño: Una visión extrema del derecho penal del enemigo. Boletín Mexicano de Derecho Comparado, 57(170), 65–97. https://doi.org/10.22201/iij.24484873e.2024.170.19110
Dunlap, C. J. (1999). The police-ization of the military. Journal of Political & Military Sociology, 27(2), 217–232. http://www.jstor.org/stable/45293822
Gobierno de Chile. (2026, marzo 16). Presidente José Antonio Kast llegó hasta Arica para supervisar implementación del Plan Escudo Fronterizo contra la migración irregular. https://www.gob.cl/noticias/presidente-jose-antonio-kast-llego-hasta-arica-para-supervisar-implementacion-del-plan-escudo-fronterizo-contra-la-migracion-irregular/
Hinojosa, A. (2026, marzo 18). Chile inicia construcción de muro fronterizo para frenar migración irregular. Notigram. https://notigram.com/internacional/en-el-mundo/chile-inicia-construccion-de-muro-fronterizo-para-frenar-migracion-irregular-20260318-1678515
Instituto Nacional de Derechos Humanos. (2025). Migración: Informe anual 2025. https://www.indh.cl/migracion-informe-anual-2025/
Organización Panamericana de la Salud. (2024). Salud y migración en las Américas: Informe de situación, octubre de 2024. https://www.paho.org/sites/default/files/2024-12/sitrep-healthandmigration-americas-oct-2024.pdf
Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela. (s. f.). Refugees and migrants from Venezuela. https://www.r4v.info/en/refugeeandmigrants
Pion-Berlin, D., y Carreras, M. (2017). Armed forces, police and crime-fighting in Latin America. Journal of Politics in Latin America, 9(3), 3-26. https://doi.org/10.1177/1866802X1700900301
Rekow, L. (2016). Rio de Janeiro’s Olympic legacy: Public security for whom? Journal of Human Security, 12(1). https://doi.org/10.12924/johs2016.12010074
Tuttle, S. (2026, febrero 13). Estrategia de seguridad en México: 18 años después de la guerra contra el narcotráfico. Suru Institute. https://es.suruinstitute.com/estrategia-seguridad-mexico-18-anos-guerra-narcotrafico/
Unidad de Migración. (2024, diciembre 17). Día Internacional del Migrante: cinco datos sobre América Latina y el Caribe. Banco Interamericano de Desarrollo. https://www.iadb.org/es/blog/migracion/dia-internacional-del-migrante-cinco-datos-sobre-america-latina-y-el-caribe
