Resumen
Este artículo examina cómo las rutas del narcotráfico en América Latina han evolucionado desde estructuras jerárquicas basadas en cárteles hacia redes transnacionales descentralizadas. Se centra en los roles de Colombia, Ecuador y México para mostrar cómo la producción, la logística y la distribución se han integrado en un sistema global cada vez más articulado. A partir de informes recientes y trabajos de investigación, el artículo sostiene que las respuestas estatales, centradas en enfoques territoriales y estrategias militarizadas, no se han adaptado a la lógica de estas redes. También analiza el papel de la demanda externa y del sistema financiero internacional en la sostenibilidad de estos flujos. En conjunto, el texto propone que el narcotráfico contemporáneo debe entenderse no como un conjunto de rutas aisladas, sino como una arquitectura transnacional coordinada con costes locales significativos.
Palabras clave: rutas del narcotráfico en América Latina; narcotráfico; tráfico de cocaína; crimen organizado transnacional; redes criminales; Colombia; Ecuador; México; militarización; seguridad regional
Introducción: De los cárteles a las redes transnacionales
En noviembre del año pasado, fuerzas militares estadounidenses desplazaron hacia las costas de América Latina el USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo con una superficie de casi tres campos de fútbol, como parte de la operación Lanza del Sur. Acompañado de destructores de precisión, el movimiento siguió a ataques iniciales contra supuestas embarcaciones narco en septiembre y octubre de 2025, según el Comando Sur estadounidense. El objetivo es interceptar el tráfico marítimo en el Caribe y América Latina. El 7 de marzo de este año, 17 países americanos, sin México, Brasil ni Colombia, se reunieron en el Trump National Doral de Miami para formar el “Escudo de las Américas”, una coalición contra el crimen organizado liderada por EE. UU.
Mientras los gobiernos escalan la respuesta militar, el narcotráfico escala su logística. Desde los años noventa, las organizaciones que Hollywood retrató como pirámides con un capo en la cima se transformaron en redes distribuidas que operan con la eficiencia de una multinacional y atraviesan fronteras con más soltura que los propios Estados que intentan detenerlas, según informes de la ONU y la DEA.
Este artículo analiza cómo funcionan hoy las rutas del narcotráfico en América Latina y cómo han evolucionado desde estructuras jerárquicas hacia redes transnacionales.
La evolución del narcotráfico: de estructuras jerárquicas a redes
Lo que alguna vez fue una constelación de organizaciones locales opera hoy como una estructura articulada que conecta territorios, rutas del narcotráfico en América Latina y mercados con una precisión y lucro crecientes. Es en el eje formado por Colombia, Ecuador y México donde arranca ese itinerario, y cada uno ejerce un papel clave. Esta transformación no solo ha modificado la estructura organizativa, sino también la relación entre los grupos delictivos y los territorios en los que operan.
Colombia: producción de cocaína en la cadena del narcotráfico
A lo largo de los años noventa, Colombia se consolidó como el mayor productor de cocaína del mundo, desplazando a Perú y Bolivia. En 2023, el país destinaba 253.000 hectáreas al cultivo de coca, el equivalente al territorio de Luxemburgo (United Nations Office on Drugs and Crime [UNODC], 2024). Lo que representó 67,3% de las 376.000 hectáreas cultivadas globalmente ese año, según el World Drug Report 2025 de la UNODC (2025).
Suele ser en las regiones periféricas, con escasa presencia estatal, donde los grupos armados organizan todo: desde el cultivo hasta la transformación de la hoja en cocaína. En el Catatumbo, frontera con Venezuela y una de las zonas con mayor producción de coca del país, el ELN controla ese flujo y recluta campesinos a ambos lados de la frontera, según InSight Crime (2025). El grupo explota la pobreza regional para captar trabajadores, especialmente migrantes venezolanos en situación de vulnerabilidad. Las reglas son estrictas y las fronteras, invisibles.
Es cierto que la ‘narcoeconomía’ es un negocio lucrativo. Un kilo de cocaína que sale de la granja por 1.500 dólares vale 25.000 en el mercado internacional (McDermott, 2025). El agricultor, por otro lado, se encuentra en el eslabón más débil (UNODC, 2025): sus ingresos son variables y están gravados por el gramaje, un tributo con el que las mafias cobran una tarifa fija por cada gramo de pasta base producida en los territorios bajo su control. Tras la cosecha, el ELN opera sus propios laboratorios de cristalización. Catatumbo es considerada el ‘cajero automático’, el ATM, de los grupos armados colombianos (McDermott, 2025). Sus once municipios concentran 55.000 hectáreas de coca, con un potencial de producción de hasta 400 toneladas de cocaína al año, y unos 600 millones de dólares anuales generados solo en origen. Los datos son de la organización investigativa InSight Crime.
Ecuador: centro logístico de las rutas del narcotráfico
Si bien Venezuela funciona como corredor de tránsito hacia el Caribe y Brasil, y desde allí hacia el Atlántico con destino a Europa y otros mercados, Ecuador se ha convertido en el centro neurálgico de un negocio global. Con la muerte de Pablo Escobar en 1993 y la caída del cartel de Cali en 1995, el narconegocio se fragmentó en redes más pequeñas y descentralizadas, lo que abrió paso a que la ’Ndrangheta, una mafia italiana, comenzara a operar directamente con los productores en origen dentro de una lógica de desplazamiento conocida como “aguas arriba” (Pardo, 2024). Desde finales de los noventa, los grupos balcánicos reforzaron esta dinámica con redes propias de suministro hacia Europa, consolidándose entre 2008 y 2015 como actores dominantes en el mercado continental (González Tomadin, 2024).
Sin embargo, lo que ha convertido al puerto ecuatoriano de Guayaquil en uno de los más importantes del mundo para el tráfico de drogas empezó, paradójicamente, con la mano dura de las autoridades colombianas (Bargent, 2019). El Plan Colombia, lanzado en 2000 con financiación estadounidense e impulsado a base de fumigaciones con glifosato y ofensiva militar, desplazó los cultivos de coca y las rutas del narcotráfico hacia el sur, hacia una frontera donde el Estado ecuatoriano era prácticamente inexistente. Las rutas ecuatorianas resultaban más seguras: un Estado más permeable a la corrupción, jueces comprables, fiscales inoperantes y puertos con escaso control. Lejos de la presión de Bogotá.
Con ayuda de las mafias balcánicas, italianas y albanesas, la logística pasó a ser más estratégica (McDermott et al., 2021), filtrándose entre las élites locales y expertos en logística portuaria (UNODC, 2025). La droga viaja hoy camuflada en los contenedores de empresas fantasma de frutas que salen de Guayaquil. Los plátanos, con su carácter perecedero, son la tapadera perfecta para que la carga pase rápido por la aduana. Cerca del 90% del comercio mundial se lleva a cabo a través de contenedores marítimos, y menos del 2% son inspeccionados, según la UNODC (2024) y la Organización Mundial de Aduanas.
Otra estrategia es el gancho ciego (Europol, 2023). Los mafiosos eligen un contenedor de una empresa legítima, rompen el precinto original, introducen las bolsas de droga y ponen un precinto clonado con el mismo número. El propietario ni siquiera sabe que su contenedor ha servido como vehículo logístico para el narcotráfico.
México: distribución y control del narcotráfico hacia Estados Unidos
Si Colombia y Ecuador articulan las rutas hacia el Viejo Continente y Asia, México ocupa un rol distinto como el principal proveedor de drogas a Estados Unidos (Infobae, 2023a). A diferencia de los países sudamericanos, no es un gran productor de cocaína, pero sí el epicentro de su tráfico. Fue ese negocio, y no el cultivo, el que transformó a antiguos agricultores en líderes de conglomerados criminales transnacionales. El salto se consolidó en los años noventa, cuando los grupos mexicanos comenzaron a recibir hasta el 50% de los cargamentos colombianos como pago por el transporte, pasando de ser intermediarios a dueños de la mercancía.
Hoy, organizaciones como el Cártel de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación controlan toda la cadena, desde la supervisión de la producción en Colombia y Perú hasta la distribución minorista, fijando precios en ambos extremos (Infobae, 2023b). En paralelo, México se consolidó también como un centro de producción de drogas sintéticas. Los cárteles importan precursores químicos, principalmente desde China, para fabricar fentanilo y metanfetaminas a gran escala en laboratorios locales, abasteciendo sobre todo el mercado estadounidense.
En diversos países de Latinoamérica persiste la idea popular de que “la ley de los narcos es más fuerte que la del gobierno”. Muchas veces esto no es solo retórica. En México, cárteles como el de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación suministran alimentos, construyen carreteras y clínicas en zonas marginadas, ganando adhesión popular en zonas donde el Estado es corrupto o directamente inexistente. Al mismo tiempo, imponen normas propias: prohíben robos, median en disputas y establecen reglas de una justicia paralela de métodos tan rudimentarios como letales. Delatar a estas bandas suele pagarse con la vida.
Demanda, financiamiento y sostenibilidad del sistema
Dentro de las rutas del narcotráfico en América Latina, hay un detalle que la imagen del portaaviones patrullando el Caribe tiende a oscurecer: sin la demanda estadounidense de cocaína y fentanilo (UNODC, 2025), y sin el capital europeo (McDermott et al., 2021) que lava y financia las redes, no habría cadena que interceptar. Lo que Washington y Bruselas llaman “problema de seguridad regional” es, en buena medida, un negocio que ellos mismos sostienen desde el otro extremo.
Históricamente, la estrategia antidrogas ha recaído sobre los eslabones más débiles de la cadena, como los campesinos cocaleros y pequeños distribuidores. Mientras tanto, el sistema financiero global esquiva un escrutinio equivalente (BBC News Mundo, 2020). Los archivos FinCEN, filtrados en 2020, revelaron que bancos como HSBC, JPMorgan o Deutsche Bank procesaron durante años transacciones vinculadas al crimen organizado. Las multas llegaron, pero las condenas, casi nunca.
Conclusión: Una cadena global con costes locales
Más que un mosaico de rutas clandestinas, las rutas del narcotráfico en América Latina operan hoy como una arquitectura global integrada y funcionalmente diferenciada. Mientras Colombia produce el grueso de la coca mundial, Ecuador la exporta desde puertos como Guayaquil y México refina, distribuye e industrializa, en un sistema que se consolidó a partir de sucesivas ofensivas que desplazaron el problema sin resolverlo.
La respuesta estatal persiste en una lógica territorial obsoleta. Mientras los gobiernos movilizan fragatas y portaaviones, las redes criminales optimizan flujos, diversifican riesgos y externalizan funciones hacia actores locales. Operan como multinacionales, aunque sin balances públicos ni mecanismos de rendición de cuentas.
Esta cadena se sostiene desde ambos extremos del sistema. Al sur, campesinos sin alternativas reales y Estados demasiado frágiles o corruptos para ofrecérselas. En el norte y el oeste, una demanda que no merma y un sistema financiero que procesa los beneficios con multas pero sin condenas. Enfrentar eso con patrulleras navales es, como mínimo, un negocio ruinoso. Para algunos actores, no es un fracaso, sino el equilibrio óptimo.
Lecturas recomendadas
Para profundizar en las implicaciones institucionales, las estrategias de seguridad y las dinámicas regionales vinculadas a las rutas del narcotráfico en América Latina, los lectores también pueden consultar:
- Estrategia de seguridad en México: 18 años de guerra contra el narcotráfico — Un análisis de largo plazo sobre la evolución de la política de seguridad en México y sus resultados limitados frente a estructuras criminales cada vez más complejas. El artículo complementa esta discusión al mostrar cómo las respuestas estatales han tendido a militarizar el problema sin alterar las dinámicas de fondo de las redes del narcotráfico.
- Militarización y violencia en México — Un examen de cómo la creciente participación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública ha reconfigurado el equilibrio institucional y los patrones de violencia. Este enfoque permite entender mejor por qué las estrategias centradas en el control territorial resultan insuficientes frente a redes criminales transnacionales.
- Violencia en América Latina: el caso de Brasil — Una perspectiva comparada sobre las dinámicas de violencia y las respuestas estatales en la región. El análisis sitúa el caso mexicano dentro de tendencias más amplias en América Latina, mostrando cómo los desafíos de gobernanza y seguridad trascienden las fronteras nacionales.
Referencias
BBC News Mundo. (2020, September 22). FinCEN Files: 4 grandes bancos utilizados por oligarcas, corruptos y criminales para mover dinero sucio. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-54240611
Bargent, J. (2019, October 30). Ecuador: A cocaine superhighway to the US and Europe. InSight Crime. https://insightcrime.org/investigations/ecuador-a-cocaine-superhighway-to-the-us-and-europe/
Europol. (2023). Criminal networks in EU ports: Risks and challenges for law enforcement. https://www.europol.europa.eu/cms/sites/default/files/documents/Europol_Joint-report_Criminal%20networks%20in%20EU%20ports_Public_version.pdf
González Tomadin, F. (2024, May 7). Cómo los gánsteres de los Balcanes se convirtieron en los principales proveedores de cocaína de Europa. Infobae. https://www.infobae.com/america/mundo/2024/05/07/como-los-gansteres-de-los-balcanes-se-convirtieron-en-los-principales-proveedores-de-cocaina-de-europa/
Infobae. (2023a, January 16). Cómo fue que los cárteles mexicanos pasaron a ser los amos de la cocaína en Colombia. https://www.infobae.com/america/mexico/2023/01/16/como-fue-que-los-carteles-mexicanos-pasaron-a-ser-los-amos-de-la-cocaina-en-colombia/
Infobae. (2023b, March 16). Cárteles mexicanos están apoderándose del mercado colombiano de la cocaína, advirtió la ONU. https://www.infobae.com/mexico/2023/03/16/carteles-mexicanos-estan-apoderandose-del-mercado-colombiano-de-la-cocaina-advirtio-la-onu/
InSight Crime. (2025, December 8). Cocaine corridor: Drugs drive ELN’s Venezuela expansion. https://insightcrime.org/investigations/cocaine-corridor-drugs-drive-eln-venezuela-expansion/
McDermott, J. (2025, December 8). Guerras fronterizas: El ELN y la toma del Catatumbo. InSight Crime. https://insightcrime.org/es/investigaciones/guerras-fronterizas-eln-toma-catatumbo/
McDermott, J., Bargent, J., den Held, D., & Ramírez, M. F. (2021, February). El itinerario de la cocaína hacia Europa. InSight Crime & Global Initiative Against Transnational Organized Crime. https://insightcrime.org/wp-content/uploads/2021/09/El-itinerario-de-la-cocaina-hacia-Europa-Reporte-2021-GI-InSight-Crime.pdf
Pardo, J. (2024, November 11). Estas son las dos mafias italianas que se fortalecen en Colombia: Se quieren apoderar de la coca y de las rutas del narcotráfico. Infobae. https://www.infobae.com/colombia/2024/11/11/estas-son-las-dos-mafias-italianas-que-se-fortalecen-en-colombia-se-quieren-apoderar-de-la-coca-y-de-las-rutas-del-narcotrafico/
United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC). (2024, November 19). Contenedores íntegros para combatir el tráfico ilícito de mercancías. https://www.unodc.org/lpomex/noticias/noviembre-2024/contenedores-integros-para-combatir-el-trafico-ilicito-de-mercancias.html
United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC). (2024). Monitoring of territories with presence of coca crops 2023 (SIMCI report). https://www.unodc.org/documents/crop-monitoring/Colombia/Colombia_survey_report_EN_2023.pdf
United Nations Office on Drugs and Crime (UNODC). (2025). World drug report 2025. https://www.unodc.org/unodc/data-and-analysis/world-drug-report-2025.html
