Vista panorámica de Caracas en medio de la crisis política en Venezuela.

Nota del editor:
Este artículo es un ensayo de opinión escrito desde la experiencia personal de una autora venezolana frente a los acontecimientos reportados en el contexto de la crisis política en Venezuela. No pretende ser un recuento exhaustivo ni definitivo de los hechos. Es, más bien, una reflexión sobre cómo décadas de amenaza externa, discursos políticos e incertidumbre han moldeado la percepción colectiva y las reacciones sociales ante ese momento.

La madrugada en que despertamos de la amenaza

Durante la madrugada del 3 de enero, en medio de la crisis política en Venezuela, diversos medios internacionales comenzaron a reportar lo ocurrido. Los titulares se multiplicaron rápidamente: “Fuertes explosiones en Caracas (VIDEOS)” (RT en Español), “MINUTO A MINUTO: EE.UU. agrede a Venezuela” (RT en Español), “Fuertes detonaciones en la capital de Venezuela” (DW Noticias).

Otros titulares señalaban: “Trump dice que Maduro fue ‘capturado y sacado’ de Venezuela” (DW Noticias) y “Maduro será juzgado en EE. UU. por narcotráfico y terrorismo” (DW Noticias). Desde la BBC News Mundo se leía: “Análisis: lo que sucede en Venezuela no tiene precedentes en la historia moderna” y “Trump dice que EE. UU. ‘gobernará’ Venezuela tras la captura de Maduro y hasta que haya una ‘transición segura’”.

En línea con uno de los titulares de la BBC, lo vivido durante esa madrugada fue percibido como un hecho sin precedentes. A su vez, abrió paso a una serie de acontecimientos inesperados.

Veintiséis años de advertencias y discurso político

Es sabido que la política venezolana ha sido una polémica constante. Esto ha sido así tanto a nivel interno como en el ámbito de las relaciones internacionales. Desde finales del siglo XX, Estados Unidos ha sido presentado como el enemigo número uno del territorio, acusado de un deseo insaciable por riquezas extranjeras.

No es un secreto que quienes, al igual que yo, crecimos en el chavismo, tenemos incorporado casi hasta en el ADN el discurso que repite “Gringo go home”. Este relato ha servido para culpar a los norteamericanos de muchas de las adversidades que nos ha tocado enfrentar. Entre ellas, colas interminables para comprar comida, colas de varios días para surtir gasolina y viajes a las fronteras para conseguir medicinas.

A esto se suman apagones de varios días, un sueldo mínimo de 2 dólares, falta de agua y de gas en nuestros hogares, escasez de recursos en los hospitales y amedrentamiento por parte de funcionarios policiales. La lista continúa con inseguridad, delincuencia y una sensación permanente de precariedad.

Y aunque en las esferas de lo legal y lo teórico nuestra Constitución bolivariana no carece de elogios —“The current Constitution of Venezuela was approved in 1999 and provided a considerable boost to the protection of human rights and citizen participation” (Civic Freedom Monitor, 2020)—, la realidad que vivimos se siente muy distinta.

Vivir entre amenazas y promesas incumplidas

Han sido aproximadamente 26 años de insistencia constante en que los Estados Unidos vendrían. Y que, de hacerlo, acabarían con todo. Sin embargo, si miramos a nuestro alrededor, después de esos 26 años ha quedado muy poco.

Los partidos de oposición también se suman a este enfrentamiento. A través de diversas alianzas con el mencionado enemigo, repiten de forma constante que viene un cambio, que algo está por pasar y que falta poco. Son los mismos discursos, las mismas promesas y los mismos colores, repetidos durante 26 largos años.

Desde dentro, sin dejar de ser espectadores de ambos lados, los venezolanos cargamos un subconsciente lleno de amenazas y promesas que rara vez llegan a tocar la realidad.

Crecimos oyendo que vendrían: amenazas persistentes

Sin embargo, entrado el año 2025, la situación comenzó a ponerse más tensa, al menos en las noticias. Las venezolanas y los venezolanos, a estas alturas, teníamos un ánimo aparentemente inquebrantable. Tanto así que, incluso con el buque de guerra más grande del mundo en nuestras costas, enviado por el presidente Trump, no se nos ocurría que algo realmente pudiera pasar.

Con el transcurso de los meses aumentaron las noticias sobre la presencia de Estados Unidos en el mar Caribe con armamento bélico. Mientras tanto, en los hogares, la gente estaba cada vez más ocupada con los preparativos para Navidad.

El quiebre del imaginario político venezolano

El 3 de enero de 2026 ocurrió lo que para muchos parecía imposible. Por un lado, la amenaza sobre la que fuimos advertidos durante 26 años se hizo realidad: “Estados Unidos ataca a Venezuela”. Por otro lado, el presidente Nicolás Maduro fue removido de su cargo y trasladado a Estados Unidos junto con su esposa, Cilia Flores.

No existen recursos literarios capaces de describir el asombro que sentimos al enfrentarnos a ese golpe de realidad. Lo imposible ya había ocurrido. Los venezolanos en el extranjero no dudaron en salir a festejar lo que parecía un triunfo contra el gobierno.

Quienes permanecemos en Venezuela, tras presenciar por primera vez un ataque aéreo fuera de la pantalla del televisor, quedamos sumidos en un limbo de sensaciones y contradicciones.

La independencia como herida abierta

La historia nos muestra que las invasiones norteamericanas no han sido precisamente amigables para los territorios que las padecen. Además, las condiciones de vida en nuestro propio país ya eran bastante críticas. Todo esto nos abre una puerta hacia la absoluta incertidumbre.

La discusión sobre el esperado cambio de gobierno, tomando en cuenta la pérdida de la soberanía nacional, no abandona nuestro pensamiento. Somos un territorio con más de 200 años de independencia. Aun así, esta vez, como en todas las crisis anteriores, seguimos adelante.

Volvemos a nuestros trabajos. Los niños regresan a la escuela. Cada quien cumple con su labor. Eso sí, sin dejar de estar precavidos y con la mirada puesta en lo que está por venir.

Lecturas recomendadas

Para ampliar perspectivas sobre rendición de cuentas, consecuencias humanitarias y riesgos institucionales regionales vinculados a transiciones políticas en América Latina, los lectores también pueden consultar:

Referencias

Alonso, J. F. (2025, November 12). Así es el USS Gerald Ford, el buque de guerra más grande del mundo que EE.UU. envió a las costas del Caribe y que costó US$13.000 millones. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/ckgkd27e742o

Civic Freedom Monitor. (2020). Civic Freedom Monitor: Venezuela. https://www.icnl.org/resources/civic-freedom-monitor/venezuela

Deutsche Welle. (2026, January 3). Fuertes detonaciones en la capital de Venezuela. https://www.dw.com/es/fuertes-detonaciones-en-la-capital-de-venezuela/a-75373524

Deutsche Welle. (2026, January 3). Maduro será juzgado en EE. UU. por narcotráfico y terrorismo. https://www.dw.com/es/maduro-ser%C3%A1-juzgado-en-ee-uu-por-narcotr%C3%A1fico-y-terrorismo/a-75377259

Deutsche Welle. (2026, January 3). Trump dice que Maduro fue “capturado y sacado” de Venezuela. https://www.dw.com/es/trump-dice-que-maduro-fue-capturado-y-sacado-de-venezuela/a-75374701

RT en Español. (2026, January 4). Fuertes explosiones en Caracas (videos). https://actualidad.rt.com/actualidad/580026-reportan-explosiones-caracas

Inwood, J. (2026, January 3). Análisis: lo que sucede en Venezuela no tiene precedentes en la historia moderna. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/c301pql8zjqo

Olmo, G. D. (2026, January 3). Trump dice que EE.UU. “gobernará” Venezuela tras la captura de Maduro y hasta que haya una “transición segura”. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/cjrz4lx4g30o

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